Muchas veces queremos ver acciones concretas y respuestas inmediata en cada aspectos de nuestras vidas. En lo sentimental, laboral, espiritual, social entre otros más.
Que terminamos inconscientemente desesperados por conocer; ¿qué está pasando?, ¿por qué tiene que sucederme esto?, ¿dónde estoy parada?, ¿qué va a suceder?, que se nos olvida algo muy simple y valioso.
No buscar las respuestas en el momento presente, sino hacer un cambio de perspectiva en lo que estamos viviendo y comenzar a… DISFRUTAR.
Si, se que dirás, ¿Disfrutarme qué? ¡A me pasó lo mismo!
Esta semana estuve dialogando con un ser de luz maravilloso que me ha ayudado muchísimo en mi proceso de vida, desde que estoy en High School. Y ella simplemente se sentó, me escuchó, esperó a que yo terminara, y simplemente me dijo esto, Keishla… ¡DISFRUTA!
Por varios microsegundos me quedé analizando aquella palabra. ¿Disfrutarme qué? Si yo lo que quiero es una respuesta ahora mismo, y conocer donde estoy parada.
Y sí, ella tiene razón. La vida no espera que busquemos respuestas inmediata en cada aspectos de nuestras vidas. Sino, que espera que disfrutemos cada proceso de ella, así sea bueno o malo. No todas las respuestas que queremos conocer de nuestras preguntas necesitan ser respondida en el momento. Porque muchas de ellas, son solo un instante de nuestra vida con un aprendizaje oculto que nos ponen a pruebas.
Prueba nuestra paciencia, nuestra capacidad de tomar la decisión de fluir y confiar en todo aquello que está fuera de nuestras manos. Cada persona, situación y pensamiento tiene un propósito, que sin duda conoceremos su razón de llegar a nuestra vida, pero no ahora, por eso, ¡DISFRUTEMOS!
#NosTenemos
